El Philodendron serpens es una planta tropical fascinante y altamente codiciada, que destaca por su morfología atípica y su textura inconfundible. Es una planta que no pasa desapercibida, ideal para quienes buscan coleccionables con carácter.
Atractivo botánico: Lo más llamativo son sus pecíolos (los tallos de las hojas) densamente cubiertos de "pelos" o espinas suaves, que le dan ese aspecto serpens (serpenteante) tan particular. Sus hojas, en forma de corazón, tienen un verde profundo y una textura que invita a la exploración.
Comportamiento: Al ser trepador, se beneficia enormemente de un tutor, lo que permite que sus hojas alcancen un mayor tamaño y desplieguen toda su belleza arquitectónica.
Requerimientos ZELVA: Requiere luz brillante indirecta, un sustrato muy aireado (tipo aroid mix) y niveles de humedad ambiental que permitan que sus bellos pecíolos se mantengan sanos y turgentes.
Nota ZELVA: Es una joya para el paisajismo interior. Su textura rugosa y su porte trepador aportan una profundidad visual que es difícil de replicar con otras variedades, convirtiéndola en un foco de atención total.
CUIDADOS:
LUZ: luz abundante pero nunca de sol directo, a menos que sean muy maduras.
TIERRA: 1/2 turba + 1/4 perlita +1/4 tierra de jardín y un poco de humus.
AGUA: . Le gusta la humedad. Mantén la tierra húmeda sin encharcar. Moja sus hojas con agua.
CONTROL DE PLAGAS: fumigar una vez al mes con extracto de Neem y jabón potásico.
FERTILIZANTE: fertilizar cada dos meses.
PODA: en menguante y quitar hojas secas

